Hoy quiero compartir contigo una reflexión que nos enseña cómo las organizaciones pueden fortalecer su control interno y su cultura de cumplimiento desde lo que ya conocemos y ha funcionado siempre: canales de denuncia eficaces, transparencia y liderazgo firme.

Según una reciente noticia, el banco BBVA realizó 169 despidos disciplinarios en 2025 tras denuncias presentadas a través de su canal ético, en un total de 2 467 comunicaciones admitidas, un 8 % más que el año anterior. Aunque la mayoría de las quejas se centraron en temas laborales, un 5,5 % correspondieron a fraude interno y otros incumplimientos del código de conducta.

Este tipo de datos nos recuerdan algo fundamental: la existencia de un canal de denuncias no solo identifica riesgos compartidos por la organización, sino que suele ser también el primer indicador de problemas de control o cultura corporativa.

📌 Lo que este caso nos enseña

🔹 La accesibilidad y visibilidad del canal cuentan. El aumento de denuncias sugiere que más personas confían en la herramienta y saben cómo usarla. Cuando comunicamos con claridad que el canal existe, cómo funciona y qué se hace con las denuncias, se genera confianza.

🔹 Los hechos importan más que las cifras. Aunque solo una fracción de las denuncias fueron por fraude, el que se tomen medidas disciplinarias concretas —como despidos— demuestra que el control no es meramente declarativo, sino operativo y consecuente.

🔹 La cultura de cumplimiento no se improvisa. Los datos no manifiestan impactos significativos en términos económicos o reputacionales, pero reflejan que el canal ha madurado y se utiliza con sentido de responsabilidad.

📍 Claves internas para gestión del fraude

Como bien sabemos, la prevención del fraude interno no es solo cuestión de sistemas o herramientas tecnológicas. Pasa también por:

  • Políticas claras de conducta y consecuencias definidas.
  • Formación continua en ética y cumplimiento.
  • Procesos de seguimiento adecuados para cada denuncia.
  • Un liderazgo que refuerce la importancia de actuar con integridad.

🎯 En conclusión

La noticia de BBVA nos muestra con sobriedad algo que siempre hemos defendido: un canal de denuncias bien implementado y respaldado por la alta dirección es, todavía hoy, uno de los pilares más sólidos para detectar, gestionar y mitigar el fraude interno. Su papel es invaluable, no solo para encontrar irregularidades, sino para hacer crecer una cultura corporativa que disuada las malas prácticas y proteja el valor de la organización.

1️⃣ Accesibilidad real

Canal visible, sencillo y disponible 24/7.
Sin barreras tecnológicas ni culturales.

2️⃣ Confidencialidad garantizada

Protección del denunciante.
Cumplimiento normativo y anonimato cuando proceda.

3️⃣ Procedimiento claro

Plazos definidos.
Responsables asignados.
Trazabilidad documentada.

4️⃣ Investigación profesional

Equipo independiente.
Metodología estructurada.
Evidencia bien custodiada.

5️⃣ Consecuencias coherentes

Medidas disciplinarias proporcionales.
Criterios homogéneos.
Mensaje interno inequívoco.

6️⃣ Cultura ética sostenida

Formación periódica.
Ejemplo desde la dirección.
Comunicación transparente.