Cuando se investiga un posible fraude interno, no todo se resuelve con documentos, correos o análisis de datos. En muchos casos, la clave está en la entrevista. Saber cómo preguntar, cuándo presionar y cuándo empatizar marca la diferencia entre una conversación estéril y una aclaración definitiva de los hechos.
El Método Reid es una de las técnicas de entrevista más conocidas y utilizadas históricamente en investigaciones de fraude y otros delitos. Su enfoque se basa en un equilibrio entre confrontación controlada y empatía, con el objetivo de debilitar las defensas racionales del entrevistado y facilitar que la verdad salga a la luz.
¿En qué se basa el Método Reid?
Esta técnica parte de una premisa clara: cuando una persona oculta información relevante, suele levantar barreras mentales para protegerse. El Método Reid estructura la entrevista en seis pasos progresivos, diseñados para gestionar esas resistencias y guiar al entrevistado hacia una confesión voluntaria.
Fase 1: Confrontación y manejo de la resistencia
En esta primera etapa, el entrevistador adopta una posición firme, pero profesional.
1. Confrontación directa
Se informa al entrevistado de que existe evidencia que lo vincula con los hechos. Al mismo tiempo, se introducen explicaciones que suavizan la carga moral de la conducta, reduciendo la negación inicial.
2. Bloqueo de justificaciones
Es fundamental evitar que la persona construya excusas que refuercen su defensa. Cada justificación aceptada fortalece la resistencia psicológica y aleja la verdad.
3. Análisis de objeciones
Las objeciones, explicaciones alternativas o cambios de versión suelen indicar conflicto interno. Detectarlas y gestionarlas correctamente ayuda a avanzar en la entrevista.
Fase 2: Empatía y confesión
Superada la resistencia inicial, el enfoque cambia de forma progresiva.
4. Creación de un vínculo de sinceridad
El entrevistador muestra comprensión y apoyo, reduciendo la tensión emocional. El objetivo es convertirse en una figura de confianza, no de amenaza.
5. La pregunta alternativa
Se presentan dos opciones en las que ambas implican responsabilidad, pero una resulta más aceptable socialmente. Este paso facilita el primer reconocimiento implícito de los hechos.
6. La confesión final
Una vez derrumbada la coartada, se permite al entrevistado relatar lo ocurrido con mayor detalle, formalizando la admisión de los hechos.
Una técnica clásica que exige uso responsable
El Método Reid sigue siendo una referencia fundamental para entender las dinámicas psicológicas en una entrevista de fraude interno. Sin embargo, su aplicación debe ser ética, proporcional y ajustada al marco legal de cada organización y jurisdicción.
Bien utilizado, no es una herramienta de presión indebida, sino una guía estructurada para conducir entrevistas complejas con criterio, experiencia y respeto por las personas.
