Por Albert Salvador

Hace diez años comencé a escribir Fraude Interno. Lo hice con una idea clara: reflexionar sobre el fraude interno desde la experiencia real, con calma y sin estridencias. No como un ejercicio teórico, sino como una extensión natural de muchos años de trabajo previo en auditoría interna y gestión de riesgos.

Desde el inicio tuve claro que este no sería un espacio para el escándalo ni para las soluciones rápidas. El fraude interno es un riesgo complejo, ligado al día a día de las organizaciones, y exige análisis, criterio y constancia. Por eso, a lo largo de estos diez años, el blog ha mantenido una línea centrada en la prevención, la detección temprana y el aprendizaje, más que en la reacción.

Lo que no ha cambiado en más de treinta años

En todo este recorrido, hay convicciones que no han cambiado:

  • Que el fraude interno no es una anomalía, sino un riesgo estructural.
  • Que los mejores sistemas son inútiles sin personas comprometidas.
  • Que la detección sin aprendizaje es un fracaso.
  • Y que hablar de fraude con seriedad es una responsabilidad profesional, no un ejercicio de marketing.

El contexto ha evolucionado: nuevas tecnologías, inteligencia artificial, mayor presión regulatoria y reputacional. Pero la esencia sigue siendo la misma: entender antes de actuar, y actuar con criterio.

Los artículos publicados nacen de situaciones conocidas por muchos profesionales: controles que se relajan, señales que se ignoran y decisiones que se posponen. Experiencias acumuladas durante años en el sector financiero, en trabajos de auditoría interna, investigaciones y revisiones forenses, que aquí se transforman en reflexión abierta y compartida.

El entorno ha evolucionado, y hoy hablamos de nuevas tecnologías, de inteligencia artificial y de mayores exigencias regulatorias. Sin embargo, la esencia no ha cambiado: el fraude rara vez surge de forma repentina; suele construirse con el tiempo, en pequeños gestos y silencios.

Este décimo aniversario no es un punto final, sino una reafirmación. Seguir hablando de fraude interno con rigor, sin dramatismos y con respeto por la complejidad de las organizaciones y de las personas que las forman.

Gracias a quienes leéis y acompañáis Fraude Interno desde hace años. Seguimos.

Albert Salvador
Fraude Interno – 10º aniversario
Una década descubriendo el fraude