Detectar el fraude en sus primeras fases es una de las mejores defensas que puede tener una organización. No solo permite reducir pérdidas económicas: también protege la reputación, refuerza la cultura de integridad y evita que los incidentes se conviertan en crisis mayores.
En el nuevo Episodio 7 de la serie sobre ISO 37003, producido por la Asociación ICPF, se analizan los principales mecanismos de detección recomendados por la norma. Entre ellos destaca la importancia de realizar revisiones post transaccionales y análisis contables, a cargo de personal independiente, con el objetivo de identificar irregularidades, documentación alterada o patrones inusuales que puedan indicar actividades fraudulentas.
Además, ISO 37003 subraya el valor de establecer señales de alerta temprana. Estas señales deben adaptarse al perfil de riesgos de cada organización y formar parte de los programas de formación interna. Detectar indicios sutiles a tiempo puede marcar la diferencia entre una actuación preventiva y una reacción tardía.
La norma también promueve el uso de la tecnología como aliada del control del fraude. Herramientas de análisis de datos, y en algunos casos inteligencia artificial, pueden ayudar a identificar patrones complejos que escapan a la revisión manual. Eso sí, siempre dentro de un marco que contemple la protección de datos y los riesgos asociados a la subcontratación.
Finalmente, ISO 37003 considera esencial contar con canales de denuncia efectivos, tanto internos como externos, incluyendo la opción de reportes anónimos. Estos canales deben estar respaldados por procesos de protección al informante y una gestión profesional de quejas. Incluso las entrevistas de salida pueden convertirse en una fuente de información valiosa para la detección de irregularidades.
🎥 Puede ver el video del episodio aquí: https://youtu.be/KI7NvYTNvAE?si=Ji7HFtYYnjUVlIfq
📄 Y acceder al artículo completo en la web de ICPF: http://www.asociacionicpf.org
