Autor: Albert Salvador Lafuente, Secretario General Internacional en la WCA, Vicepresidente en la Asociación ICPF

Las organizaciones están constantemente expuestas a amenazas internas, y las debilidades en los controles internos pueden proporcionar oportunidades para que el fraude prospere. Desde lagunas en la segregación de funciones hasta procesos de autorización laxos, cualquier deficiencia en los controles internos puede ser explotada por individuos malintencionados. Este apartado se centra en analizar las áreas donde estas debilidades son más propensas a surgir y destaca la importancia de fortalecer los controles internos como una medida esencial de prevención del fraude interno.

Lagunas en la Segregación de Funciones:

Funciones Incompatibles: La falta de segregación efectiva de funciones puede dar lugar a situaciones donde un solo individuo tiene control sobre múltiples aspectos de un proceso, facilitando la manipulación de información o activos sin detección.

Falta de Supervisión: La ausencia de supervisión adecuada en funciones críticas puede permitir que las actividades fraudulentas pasen desapercibidas, especialmente cuando no hay una estructura de revisión y control establecida.

Procesos de Autorización Laxos:

Aprobaciones No Documentadas: La falta de documentación en las aprobaciones de transacciones y decisiones clave crea un ambiente propicio para la manipulación, ya que no hay un rastro claro de quién autorizó qué.

Niveles de Autorización Inadecuados: Asignar niveles de autorización inapropiados puede resultar en la capacidad de individuos no autorizados para realizar acciones críticas, como cambios en la información financiera o acceso a activos sensibles.

Acceso No Restringido a Recursos:

Control de Acceso Débil: La falta de controles de acceso adecuados a sistemas, archivos y documentos puede permitir que empleados malintencionados accedan a información confidencial o realicen transacciones fraudulentas sin restricciones.

Monitoreo Insuficiente: La falta de monitoreo continuo de los accesos y actividades del personal puede dificultar la detección temprana de comportamientos sospechosos.

Deficiencias en Auditorías Internas:

Falta de Auditorías Regulares: La falta de auditorías internas regulares y exhaustivas puede dejar áreas enteras sin examinar, proporcionando oportunidades para actividades fraudulentas no detectadas.

Limitaciones en la Revisión de Procesos: Auditorías que no examinan a fondo los procesos y controles internos pueden pasar por alto debilidades críticas que podrían ser explotadas para cometer fraude.

Importancia de Fortalecer los Controles Internos:

Fortalecer los controles internos se presenta como una medida esencial en la prevención del fraude interno. La identificación y corrección proactiva de las debilidades mencionadas anteriormente no solo reducen las oportunidades para actos fraudulentos, sino que también contribuyen a la creación de una cultura organizacional orientada a la integridad y la transparencia. La inversión en controles internos sólidos no solo es una salvaguarda financiera, sino también un componente clave para la construcción de la confianza de las partes interesadas y la sostenibilidad a largo plazo de la organización.