Autor: Albert Salvador Lafuente
En este pequeño artículo, me gustaría compartir 3 elementos que considero claves para la lucha contra en fraude interno. Del desarrollo de estos elementos surgen medidas de fàcil implementación para cualquier organización.
Tengo la impresión que el Fraude Interno se esta convirtiendo dentro de las organizaciones como un elemento asumido dentro del negocio y no demasiado perseguido. Puedo entender que la dificultat de prevenir y detectar el fraude interno, en un primer y superficial análisis, haga llegar a conclusiones financieras «poco rentables», ya que el coste de implementar sistemas antifraude supera con creces el «supuesto» beneficio económico. Sin entrar en ese debate, me gustaría compartir 3 elementos que considero claves para combatir el Fraude Interno, y no requieren de una inversión económica para las organizaciones:
La firma: estampar la firma del empleado (física o digital) en ciertos documentos, más allá de una medida de control, es un compromiso moral de las personas. Sin llegar a abusar de este elemento, hemos de ser capaces de buscar aquellos documentos clave dentro de las organizaciones e incorporar «la firma» como parte del proceso.
Recordatorios morales: mediante comunicados, en reuniones, circulares, posters, concursos, baners en el escritorio, pie de firma de mails, etc….
Inculcar una verdadera cultura ética dentro de la organización, es apostar por ser una empresa con valores integros.
Supervisón: Con un prisma preventivo, pero siempre vigilante. El objetivo es crear una sensación «real» de vigilancia y control dentro de la organización.
Para ello hemos de dotar de ciertas medidas preventivas y de control, e involucrar a todos los responsables dentro de la organización.

De acuerdo, hay asuntos que la práctica y la experiencia son fundamentos, las firmas de responsabilidad en documentos importantes, incluso ahora que solicitan hacerlo con tinta azíl, no negra, para poder identificar originales de copias, igual lo que los notarios solicitan, huella digital junto a la firma en caso de escrituras y documentos notarizados. Buena orientación y hay muchas más, que con el tema de los sistemas de información se van diluyendo y al final los responsables no aparecen, solo los «peones» los que ayudan a formalizar el fraude o de desfalco.
Saludos,
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Gracias Edison por tus comentarios
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Con solo estos tres elementos no podemos identificar y establecer procesos fraudulentos, es importante también generar una cultura de responsabilidades y consecuencias en cada uno de nuestros actos, es minimizar el apetito al riesgo, siempre vigilantes de que cada actividad cumpla con los estándares definidos pero siempre ir mas allá de las cosas. No es generar terror en las empresas sino de crear consciencia del error que se comete al ser partícipe de un fraude.
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