Cada vez más en auge la estafa denominada «fraude del CEO», que consiste en suplantar la identidad de altos directivos para lograr que otros empleados realicen transacciones de dinero a delincuentes.

Los ciberdelincuentes, haciéndose pasar por directivos, envían mensajes electrónicos con la apariencia de correos corporativos a un empleado con la facultad de realizar transferencias y movimientos bancarios de la empresa.

Sin estos empleados saberlo, el dinero será ingresado en las cuentas controladas por los delincuentes, y enviado rápidamente a otros países, haciendo difícil seguir el rastro e dificultando las acciones judiciales.

Ver vídeo